Customize Consent Preferences

We use cookies to help you navigate efficiently and perform certain functions. You will find detailed information about all cookies under each consent category below.

The cookies that are categorized as "Necessary" are stored on your browser as they are essential for enabling the basic functionalities of the site. ... 

Always Active

Necessary cookies are required to enable the basic features of this site, such as providing secure log-in or adjusting your consent preferences. These cookies do not store any personally identifiable data.

No cookies to display.

Functional cookies help perform certain functionalities like sharing the content of the website on social media platforms, collecting feedback, and other third-party features.

No cookies to display.

Analytical cookies are used to understand how visitors interact with the website. These cookies help provide information on metrics such as the number of visitors, bounce rate, traffic source, etc.

No cookies to display.

Performance cookies are used to understand and analyze the key performance indexes of the website which helps in delivering a better user experience for the visitors.

No cookies to display.

Advertisement cookies are used to provide visitors with customized advertisements based on the pages you visited previously and to analyze the effectiveness of the ad campaigns.

No cookies to display.

Microplásticos: de tu ropa al mar y de vuelta a tu plato.

En este artículo queremos presentaros una investigación que hemos hecho en la optativa de Proyecto de Laboratorio Experimental de Ciencias Ambientales de 4ºESO.

Los microplásticos, dañinos para el ecosistema y nuestra salud.

Cada año se generan alrededor de 300 millones de toneladas de plástico en todo el planeta, cuyo origen proviene de combustibles fósiles, como el petróleo. Después de su uso, la mayoría del plástico se quema, acaba en vertederos o en el medio ambiente. Un porcentaje se recicla, pero de éste, solo un 2% del plástico producido anualmente se recicla eficazmente.

Los plásticos que se acumulan en el medioambiente se desgastan con el paso del tiempo por las condiciones ambientales y el roce (como el desgaste de neumáticos) y se van desprendiendo pequeñas partículas de plástico, menores de 5mm, a las que llamamos microplásticos. Estos son los microplásticos secundarios, pero también existen los primarios, que se fabrican de origen con muy pequeño tamaño, como los que hay en algunos tipos de productos de cosmética o en la purpurina, o los pellets que se sirven para fabricar objetos de plástico.

Una gran cantidad de ropa se produce hoy en día a partir de fibras sintéticas plásticas, como el polyester, el acrílico o el nylon. En algunos casos, estos tejidos se crean con la intención de reciclar el plástico de botellas o redes de pesca, para intentar reducir la producción de fibras de plástico nuevas. El problema de esta ropa, de origen reciclado o no, es que con cada lavado, se sueltan microfibras plásticas y debido a su pequeñísimo tamaño, los filtros de la lavadora y de las depuradoras no consiguen retenerlos y se acaban vertiendo de manera descontrolada en los ríos, mares y océanos.

Casi todos los organismos nos vemos negativamente afectados por la contaminación de los microplásticos en nuestro entorno. Los microorganismos marinos como el zooplancton o pequeños invertebrados ingieren las microfibras en suspensión en el agua del mar confundiéndolas con comida, entrando en las redes alimentarias de los ecosistemas acuáticos. Posteriormente estos invertebrados son ingeridos por otros de mayor tamaño como peces, moluscos, aves o mamíferos. Los microplásticos se van acumulando en sus sistemas digestivos, y a lo largo de la cadena alimentaria, de modo que puede acabar en nuestro cuerpo, puesto que parte de esos animales acaban en nuestros platos. De hecho, se considera que ingerimos sin ser conscientes una cantidad de plástico a la semana equivalente a una tarjeta de crédito, que al año supone unos 250 gramos.

Los científicos todavía siguen investigando cómo los microplásticos afectan a nuestro organismo y todos los daños que nos pueden causar. Sin embargo, ya hay varios estudios que aseguran que la ingesta de microplásticos de manera continuada puede reducir la diversidad bacteriana del colon, producir una alteración de los microorganismos presentes en nuestros intestinos y alterar el equilibrio de la microbiota intestinal, dañando nuestra salud. Además, se han encontrado nanoplásticos (plásticos de tamaño menor a una micra que pueden atravesar la membrana celular) en la sangre de donantes anónimos sanos. Un estudio reciente ha determinado que los microplásticos que circulan por la sangre pueden llegar a causar trombos en el cerebro. Y aunque la comunidad científica sigue investigando las consecuencias de ingerir y respirar microplásticos, si se tiene en cuenta que un equipo de biólogos de la Universidad Victoria estimó mediante su estudio que la ingesta de microplásticos de un estadounidense varía entre las 39.000 y los 52.000 partículas al año, se puede prever que no van a ser nada buenas para nuestra salud.

Para ser realmente conscientes de este problema ambiental y de salud, hemos llevado a cabo una investigación para analizar muestras de agua de mar de diferentes zonas de costa de la Península Ibérica para determinar si contienen microplásticos, centrándonos en las microfibras que puedan venir de productos textiles.

¿Cómo hemos hecho el estudio?

Durante los periodos de vacaciones de diciembre de 2024, varias compañeras de clase y profesoras del instituto tomaron muestras de agua de diferentes playas de la Península Ibérica.

La toma de muestras de agua no siguió un protocolo estandarizado, simplemente se cogió agua de la orilla del mar o unos pocos metros mar adentro, con un tarro de cristal. Se dejó reposar varias semanas y se tomaron muestras del fondo del tarro con una pipeta Pasteur, poniendo una gota sobre un portaobjetos. Se recorrió todo el portaobjetos de izquierda a derecha y de arriba abajo, a la vez que se contabilizaba el número de microfibras por colores.

Se han analizado un total de nueve muestras: seis procedentes del mar Mediterráneo, dos del mar Cantábrico y una del océano Atlántico. En el siguiente mapa y en la tabla 1 se puede observar con más detalle de donde provienen las muestras.

Figura 1. Mapa con la localización de las muestras analizadas.

Resultados obtenidos

En todas las muestras de agua de mar analizadas hemos encontrado microfibras, con un total de 866 microfibras en tan solo 60 gotas de agua. La muestra que menos microfibras contenía, la número 8, procede del mar abierto en Guardamar del Segura, Alicante, con 47 microfibras; mientras que la muestra con más microfibras, la muestra 3, con 136 fibras, es la de la playa de Punta Umbría en Huelva (tabla 1, figura 1). La media de microfibras encontradas por muestra ha sido de 96.22 y de 13.75 microfibras por gota de agua. La media de fibras plásticas por muestra en el mar Mediterráneo es de 87.5, en el mar Cantábrico de 102.5 y en el Océano Atlántico de 136. En cuanto a los colores, la mayoría de las microfibras encontradas en todas las muestras han sido de color negro, seguidas de las de color blanco (Figura 3).

Tabla 1. Datos de las muestras analizadas, localización y resultados de las microfibras obtenidas para cada muestra según su color.
Figura 1. Número de microfibras totales encontradas en cada muestra .

Figura 2. Número de microfibras totales encontradas en cada muestra en función del color.

Figura 3. Ejemplos de microfibras encontradas en el análisis. A) Punta Umbría, Atlántico (muestra 3); B) Zumaia, Cantábrico (muestra 4); C) Premiá de Mar, Mediterráneo (muestra 1).

Haciendo esta investigación hemos encontrado muchas más microfibras de las que nos habíamos imaginado en un principio, las cuales creemos que son cifras preocupantemente altas. Además, este problema parece que se extiende a los tres mares analizados, es decir, por toda la costa de la Península Ibérica, por lo que no es un problema aislado sino globalizado, tal y como indican los estudios científicos que abordan la contaminación marina por microplásticos. También nos llama la atención que las muestras del Atlántico y el Cantábrico, contienen más microfibras que las del Mediterráneo. Esto podría ser porque son mares más expuestos que el Mediterráneo y por lo tanto las microfibras pueden provenir también de sitios más lejanos.

Aún así hemos de tener en cuenta que no somos expertos en este tema, y que hemos hecho un análisis muy básico, pudiendo haber confundido microfibras con algún otro material orgánico o sintético. Además, para sacar conclusiones más fiables deberíamos haber tomado el mismo número de muestras en todos los mares, y de manera estandarizada.

¿Qué hemos aprendido con este estudio? ¿Qué se puede hacer frente a la contaminación por microplásticos?

Hacer esta investigación en clase ha resultado muy interesante y necesaria, porque no somos capaces de comprender la magnitud del problema de la contaminación por microplásticos, ni de entender realmente lo que significan las cifras que nos cuentan hasta que vemos realmente con nuestros propios ojos, lo llenas que están las aguas de microplásticos.

Teniendo en cuenta los resultados científicos que alertan de los daños para el medioambiente y la salud humana, debemos controlar este grave problema y solucionarlo con urgencia. Para ello habría pensamos que se pueden tomar muchas medidas a nivel político, como por ejemplo hacer leyes que restrinjan la cantidad de plástico que se fabrica al año a partir de petróleo, aumentar la cantidad de plástico que se recicla eficazmente, dejar de crear ropa de polyester, crear mejores filtros en las depuradoras de aguas que sean capaces de filtrar mejor el plástico, generar más campañas para concienciar a la gente para que ayude a reciclar el plástico correctamente y no tire basura en la calle o entornos naturales y destinar más fondos a la investigación para que se pueda encontrar una mejor manera de lidiar con el plástico ya que el invento de reciclar plástico para generar ropa de polyester claramente no funciona, ya que sigue agravando el problema de las microfibras de plástico.

A nivel personal y de manera individual también podemos hacer muchas cosas, empezando por evitar o reducir la compra de productos que estén envasados en plástico de manera excesiva, comprar a granel con tarros y usar siempre que se pueda bolsas de papel o reutilizables en vez de las bolsas de plástico de usar y tirar, usar cantimploras metálicas duraderas en vez de comprar botellas de plásticos. Y en concreto sobre las microfibras de la ropa, deberíamos lavar menos veces la ropa sintética, además de comprar menos ropa y de mejor calidad y leer las etiquetas para elegir prendas hechas de tejidos de fibras vegetales, evitando la ropa de polyester u otras fibras sintéticas, incluso aunque sean recicladas.

La contaminación por microplásticos no es un problema del futuro, es un problema del presente que acaba en nuestros platos y puede afectar a nuestra salud. Y aunque pueda parecer abrumador, cada pequeña acción cuenta. Como hemos aprendido en esta investigación, la mejor forma de comprender un problema es verlo de cerca. Ahora que lo hemos hecho, es momento de abrir los ojos y actuar.

La redactora de este trabajo, compilando la investigación realizada por toda la clase, ha sido la alumna Luna Menéndez de 4ºESO.

Si quieres saber más sobre la contaminación marina de las microfibras y microplásticos, te recomendamos esta noticia publicada en Aula Check por el Trinity College, además de ver este vídeo.

Referencias

Agencia SINC. (2023, 7 de junio). Detectan microplásticos en el agua potable de algunas ciudades españolas. Agencia SINC. https://www.agenciasinc.es/Noticias/Detectan-microplasticos-en-el-agua-potable-de-algunas-ciudades-espanolas

Parker, L. (2022, 26 de abril). ¿Qué daños producen los microplásticos para el ser humano?. National Geographic España. https://www.nationalgeographic.es/medio-ambiente/2022/04/danos-producen-microplasticos-salud-personas

Quijada, P. (2025, 23 de enero). Los microplásticos pueden causar trombos en el cerebro. Agencia SINC. https://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-microplasticos-pueden-causar-trombos-en-el-cerebro

Moreno, V. (2022, 9 de febrero). Un estudio demuestra que la ingesta de microplásticos altera la microbiota intestinal. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/un-estudio-demuestra-que-la-ingesta-de-microplasticos-altera-la-microbiota-intestinal

Ritchie, H., & Roser, M. (s.f.). Share of plastic waste that is recycled, landfilled, incinerated and mismanaged. Our World in Data. Recuperado de https://ourworldindata.org/grapher/share-plastic-fate

Rojo-Nieto, E., & Montoto, T. (2017). Basuras marinas, plásticos y microplásticos. Ecologistas en Acción. https://www.ecologistasenaccion.org/wp-content/uploads/2017/01/informebasutas-marinas.pdf

Tamargo, A., Molinero, N., Reinosa, J., Alcolea-Rodríguez, V., Portela, R., Bañares, M. A., Fernández, J. F., & Moreno-Arribas, M. V. (2022). PET microplastics affect human gut microbiota communities during simulated gastrointestinal digestion: First evidence of plausible polymer biodegradation during human digestion. Scientific Reports, 12, 467. https://doi.org/10.1038/s41598-021-04498-w

United Nations Environment Programme. (2019, 13 de marzo). El pequeño secreto oculto de la moda. Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. https://www.unep.org/es/node/24585

WWF. (2019). Naturaleza sin plástico: Evaluación de la ingestión humana de plásticos presentes en la naturaleza. WWF Adena. https://www.wwf.es/?50940/Consumimos-el-equivalente-a-una-tarjeta-de-credito-cada-semana

1 comentario en “Microplásticos: de tu ropa al mar y de vuelta a tu plato.”

  1. ¡Buenas IES José Luis Sampedro!

    Habéis redactado un artículo muy completo con mucha investigación e información relevante que enriquece el post del principio al fin. Nos ha encantado la iniciativa que habéis tenido en investigar tan minuciosamente este tema y de incluir tantos enlaces de interés y tablas.

    ¡Enhorabuena por el trabajo!

    Muchas gracias por vuestra aportación en MásAulacheck.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *